Mi amigo el burro, que burro que es. Es inteligente, ya se que muchos de vosotros os estaréis preguntando, ¿inteligente un burro?, pues si. Hay burros tontos y burros inteligentes, como hay personas tontas y personas inteligentes, y personas burras y personas muy burras.
Mi amigo el burro, es inteligente porque se planta y dice que no le da la gana de seguir caminando, que lo hagas tú, si quieres. Cuanta falta hace que las personas se planten y digan, ¡basta! por ese camino no queremos pasar.
Mi amigo el burro, es rebelde, un rebelde nato, si intentas persuadirlo por la fuerza para que haga lo que quieres, ¡cuidado! que, mi amigo el burro se rebela, como buen rebelde a base de mordiscos y cozes. Cuanta falta hace que las personas sean tan burras como mi amigo el burro y, se planten ante muchas cosas de la vida.
Mi amigo el burro, no es sumiso, detesta que le traten mal, que lo hieran, que a base de palos los hombres inteligentes intenten que haga lo que ellos quieren. Cuanta falta hace que las personas detesten los malos tratos y no se humillen.
Mi amigo el burro, se subleva si ve que a otro burro se le maltrata, y acude en su ayuda dando cozes a diestro y siniestro. Los cuidadores de burros saben de la peligrosidad de un burro encabritado. Cuanta falta hace que las personas acudan en defensa de otras que están maltratadas.
Mi amigo el burro, es noble, siempre antes de atacar rebuzna, es su grito de alerta para que te pongas a buen recaudo, esta diciendo, ¡voy a por ti! Cuanta falta hace que las personas avisen de su mala fe.
Mi amigo, el burro aprieta los dientes y los enseña en señal de rabia, cuando siente impotencia ante la vida, su coraje hace que le hierva la sangre. Cuanta falta hace que las personas sientan hervir su sangre ante la impotencia de tantas injusticias.
Mi amigo el burro, levanta sus largas orejas para estar atento a la llegada de los inquisidores que lo castigan por burro. Cuanta falta hace que las personas estén atentas a la llegada de los nuevos inquisidores.
Mi amigo el burro, también levanta la cola, en señal de gratitud si una mano amigo lo cuida y lo quiere. Cuanta falta hace que las personas sepan ser agradecidas con quien le tienda la mano amiga.
Mi amigo el burro, es burro porque exige sus derechos como burro y, por ellos lucha y no cede. Cuanta falta hace que las personas no cedan ante sus derechos.
Mi amigo el burro, es mi amigo porque quiero ser tan burro, como mi amigo el burro.
Si, que burro soy, ya lo se.

Febrero 19, 2008 a las 6:12 am
cuanta falta hace….
muchas gracias por estas líneas!
las llevé a mi espacio!
saludos!
alejandra!