No se si España se rompe o está cada día más unida, la verdad es que poco me importa.
Lo que si se es que, continuamente en este país pasamos el tiempo discutiendo de estatutos, de constituciones, de leyes, de jueces, de respeto, de democracia, sin concretar nada.
Las diferentes regiones se pelean entre si por el agua, por el texto de los respectivos estatutos y, por todo lo que se menea. Los jueces, dioses omnipotentes e imparciales, se dedican también a pelearse entre ellos.
Mientras tanto en el país, este país nuestro tan querido, la España de nuestra alma, la España unida que tenemos que defender con nuestra vida, en esa España, crecen más alcaldes, ediles, jueces y políticos corruptos que setas.
¿Y, por qué pasa todo eso? Muy sencillo, porque nos hemos dedicado arrancar las setas sin ningún respeto, y claro, ahora ya no brotan.
Quizás que nos dediquemos a menos España y más españoles y, como con las setas, hagamos lo mismo con esa serie de delincuentes que, no son precisamente emigrantes, que con tanto afán queremos controlar y expulsar, sino que son gente autóctona, arduos defensores de la España unida, gentes que lleva a España en su corazón. Claro que, es el lado, el del corazón, en el que llevan la cartera, bien repleta por cierto.
¿De qué nos hablan?, cuando la juventud del pueblo obrero no puede emanciparse, cuando el estudiante, también el de clase obrera, no puede ejercer de lo que se ha licenciado. Cuando las gentes del pueblo viven endeudadas con los sistemas usureros del país. Cuando los jubilados a duras penas pueden subsistir, y algunos encima tienen que ayudar económicamente a los hijos, ¿de qué nos hablan?
Y se atreven hablar de la unidad de España sin que se les caiga la cara de vergüenza.
Dígame, su Señoría Diputado, mirando a los ojos de las gentes obreras, cual es su nómina y cual el Salario Mínimo es este país y, si puede aguantar la mirada es que usted por mucha Señoría que sea, es un cínico.
¿De qué nos hablan? Tan difícil es entender que en el territorio llamado España confluyen una serie de pueblos que son diferentes entre si.
Tan difícil es comprender que la solución puede estar en la federación de los diferentes pueblos de esa España.
¿Por qué tanto miedo al federalismo? ¿Puede que con él fuera más difícil ejercer la corrupción?
Tenemos una Monarquía Parlamentaria, y de la misma manera podríamos tener una Monarquía Federal, si es que tanto miedo tenemos a la República.
Dejemos de discutir, pongámonos a trabajar de verdad y, acabemos con el terrorismo y la corrupción. Dejen de darnos la lata con tanta unidad, porque cuando hablan de la unidad de España ¿de qué nos hablan?




