La luna, por la noche
me oye llorar
¿será porque tengo hambre?
Y, sueño con un mundo
que sacie mi hambre,
que se que existe
La luna, por la noche
me oye llorar
¿será porque tengo sed?
Y, sueño con un mundo
que calme mi sed,
que se que existe
La luna, por la noche
me oye llorar
¿será porque tengo frío?
Y, sueño con un mundo
que abrigue mi frío,
que se que existe
La luna, por la noche
me oye llorar
¿será porque tengo miedo?
Y, sueño con un mundo
que quite mi miedo,
que se que existe
Al clarear la mañana
el sol me despierta
para que con su luz vea
como, otro mundo se me lleva
con lo que saciar mi hambre,
con lo que calmar mi sed,
con lo que abrigar mi frío
y, sólo me deja, mi miedo.

9 Junio 2008 en 18:50 |
La esencia que la noche nos entrega con su luna inmensa y solitaria, con su fuerza inquietante, nos trae este tipo de preguntas sin respuesta.
Un poema que busca respuestas, un poema inquieto y doloroso.
Chinasklauzz