Archivo de Noviembre 2009

Café con canela

30 Noviembre 2009

Primer Concurso Internacional de Literatura Rápida 2009 El Expreso – Biblioteca Vapor Vell (Barcelona).

Obra Guanyadora

Café con canela

Autora:    Maria Isabel Vergara

-Adelante, la puerta está abierta – el extraño acento de la futura profesora de piano de nuestra hija nos recibe tras la puerta entreabierta que deja escapar un intenso olor a café con canela. Es el mismo aroma que inundaba el autobús cada mañana cuando Madame Réveillon subía en la parada de Pl. Catalunya. Yo seguía su elegante figura mientras avanzaba por el pasillo con la mirada del niño enamorado de su profesora de música. Después, me sumergía de nuevo en la lectura de una novela de piratas donde me refugiaba para evadirme del desdén de mis compañeros de clase por ser la cuota de solidaridad del colegio de clase alta, por ser el hijo del bedel de la escuela.

Corriendo, la niña se precipita hasta la salita presidida por un modesto piano y una mesa preparada para el café. 20 años después y a 5.000 km de distancia, reconozco las tazas y los platos de colores como pétalos alrededor del azucarero, colocados con una precisión que roza la obsesión. La guerra me permitió descubrir estas extrañas manías de Mme Réveillon cuando me ofreció ganarme unos reales cuidando a su hija Emma mientras ella daba clases de piano en casa a los niños bien. Mi padre había muerto en el frente y mi madre y yo subsistíamos a la miseria en un diminuto piso de la Barceloneta gracias a lo que ella ganaba limpiando las casas de mis compañeros de clase. En nuestras conversaciones en el trayecto del autobús, Mme Réveillon había intuido que yo era un adolescente responsable, capaz de cuidar de la pequeña Emma. Al tiempo que abandoné la niñez, dejé a un lado mis lecturas en el autobús y reuní el valor suficiente para ofrecerle sentarse a mi lado. Así podía escuchar embelesado su acento francés mientras aspiraba ese aroma a canela que alimentaba mis fantasías.

En aquella época en que el sonido del hambre ensordecía la ciudad y mi madre cocinaba hasta las peladuras de patata, Madame Réveillon me invitaba cada tarde al bajar del autobús a tomar un suizo en una pastelería de las Ramblas. Ella se perdía absorta en las ondas de su taza de café con canela y yo naufragaba en su boca, esperando el sublime momento en que su lengua limpiara la espuma tostada de sus labios.

Sólo una vez en mi vida probé ese sabor de café con canela, y fue de sus labios. Volver a beberlo habría sido como regresar a aquella tarde de marzo del 37. El último de sus alumnos ya se había marchado y yo me despedía de Emma anudándome la bufanda, cuando el aterrador sonido de las sirenas anunciando un bombardeo nos empujó a los 3 escaleras abajo a buscar refugio en el sótano del edificio.

Durante las 24 horas siguientes, las bombas no dejaron de caer y nosotros solos y encerrados casi a oscuras en aquel agujero no cesamos de hablar para distraer al miedo. Discutimos sobre música, conversamos sobre novelas, me confesó el fracaso de su matrimonio, le revelé la vergüenza de mi condición de prestado en el colegio, nos reímos juntos de anécdotas e historias escolares. En un momento de aquel encierro, el frío y el miedo acercaron su cuerpo al mío. Afuera, la ciudad ardía en un incendio de bombas y yo me encendía con el olor a canela que despedía la proximidad de su piel. Mientras Emma dormitaba en un rincón, yo probaba el sabor a café de sus labios y vi erizarse su vello rubio con el roce mis caricias.

Fue nuestra primera y única noche juntos. Tras aquel encuentro desapareció. Desesperado la busqué entre las ruinas de mi ciudad, en los tortuosos senderos del éxodo, en los solitarios callejones del exilio, en la guía de teléfonos de media Francia. Pero nunca supe su nombre de pila. Y ahora la encuentro saliendo de la cocina con su cafetera oxidada, abandonada por los años y habitando un pequeño piso del norte de Londres, sobreviviendo nuevamente con clases particulares de piano.

-Hola soy Mathilde – saluda desvelando al fin el misterio de mi vida.

-Yo soy Emma – responde mi hija y un velo de niebla inunda sus ojos. Reconozco el dolor en el rictus de su boca. Es el mismo que nos despertó aquella mañana de marzo cuando descubrimos que Emma había desaparecido. La encontramos 3 horas después, su cuerpo destrozado por una bomba bajo los restos del autobús 59.

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Entrevista: Matia Isabel Vergara

Mi boina

El pasado 14 de noviembre en Barcelona, se celebro el “Primer Concurso Internacional de Literatura Rápida 2009 El Expreso”. Una brillante idea de la Biblioteca Vapor Vell (Barcelona).

Quien mejor define lo que para los aficionados a la literatura representa la iniciativa, es su ganadora la joven M. Isabel Vergara, cuando expresa que, es poner un poco el foco sobre esa literatura anónima que tantas personas cultivan en la intimidad de sus casas sin otra intención que la pasión por escribir.”

Por eso he hablado con ella, a lo que muy amablemente ha aceptado

-Maria Isabel, enhorabuena por el premio

Muchas gracias. Te agradezo que contemples un espacio en tu blog para dar difusión al premio y al cuento, porque también significa es poner un poco el foco sobre esa literatura anónima que tantas persona cultivan en la intimidad de sus casas sin otra intención que la pasión por escribir. Por eso también hay que agredecer que existan iniciativas como la del Premi de Literatura Rápida L’Expres para animarnos a salir de nuestro escondite. La verdad es que siento como una especie de pudor a mostrar mis escritos de ficción porque es como revelara cosas muy íntimas, así es que me resulta extraño que lo esté leyendo tanta gente, pero reconozco que es muy emocionante cuando la gente te explica que les ha gustado mucho el cuento, que se han sentido atrapados o emocionados con una historia que hasta entonces era sólo tuya y ahora puedes compartir con los demás.

-Primero de todo, me tienes que explicar como se hace un “Café con canela” porque cuando leí “…la puerta entre abierta que deja escapar un intenso olor a café con canela…” me entraron unas ganas irresistibles de tomar una tacita. Tuve que levantarme de delante del ordenador e, ir hacerme un café, normal claro.

No te lo vas a creer pero nunca me he hecho un café con canela. Ni si quiera tengo canela en mi casa. Eso sí, lo he tomado a veces en alguna cafetería (simplemente cuando el café ya está hecho igual que le pones azúcar le añades canela en polvo) y tengo que confesarte que no es mi sabor favorito. Me vino a la cabeza el tema del café porque uno de los premios del concurso era una cafetera, pero no quería que fuera un olor a café cualquiera, sinó uno que fuera muy particular para que fuera el eje que guiara los pasos del protagonista por el piso y a la vez por sus recuerdos. Siempre me ha impresionado la capacidad que tienen los olores para evocar sensaciones del pasado, así que quería que sólo entrar por la puerta el impacto del olor fuera tan fuerte como para trasladar al protagonista a otro país y otra época.¡Ah, y yo prefiero el café con chocolate, con vainilla o con caramelo! Pero la canela me sugería algo más añejo, como la época de mis abuelas.

-Me ha sorprendido gratamente que, una persona tan joven, haya sabido relatar tan bien, una de tantas historias de la barbarie de este país. Ni tú, ni tus padres vivisteis aquel tiempo, por lo que intuyo que has sabido informarte muy bien.

Cuando tienes 90 minutos para pensar, escribir y, no lo olvidemos, pasar a limpio y buena letra una historia tienes que recurrir a lo conocido, a aquellos ambientes que no te cueste esfuerzo retratar. Por un momento pensé en situar la historia en el presente, en el autobús que yo tomo cada día para ir al trabajo. Pero al presente le faltaba ese ingrediente nostálgico y evocador que a mí me gusta encontrar en la literatura  y que creo que es uno de mis puntos fuertes. Y el ambiente del pasado que más he trabajado y sobre el que más me he documentado es la Guerra Civil. Hice el trabajo de final de carrera sobre los bombardeos en Barcelona, me gusta leer libros sobre esa época y escribir relatos que sucedan en aquellos días. Me gusta escribir sobre una guerra donde se pusieron en juego tantos ideales, tantas ilusiones, y porque narrativamente es un ingrediente muy interesante: la guerra rompe por la mitad la existencia de las personas, altera completamente la vida cotidiana, pone a las personas al límite hasta empujarlas a comportarse como nunca lo harían. Imagino que puede sacar lo mejor y lo peor de cada uno. Y en este caso, la guerra lleva a dos personas al amor, al sexo, o digamos a una intimidad que tal vez en circunstancias normales nunca se habría producido.

-En el Primer Concurso de Literatura Rápida El Exprés el relato se tenía que desarrollar en hora y media. Dime, te sobro tiempo o, te fue justo.

¡Muy justo! Sufrí muchísimo, sobre todo pasando a limpio el cuento. Me sentía como en un examen. Estás acostumbrado a escribir en la tranquilidad de tu casa, sin prisas… de pronto aquella presión del tiempo. Al principio te bloqueas porque no se te ocurre nada y casi escuchas el tic-tac del reloj en tu cabeza. Y lo peor es pasarlo a limpio. Pensaba: ahora que lo tengo escrito, si no me da tiempo a pasarlo a limpio, ¿qué hago? O peor.. ¿y si se me acaba la pàgina (teníamos dos páginas pautadas para escribirlo) y aún no he acabado el cuento? De hecho, el final me ocupaba 2 o 3 párrafos. Iba por la mitad del cuento pasándolo a limpio cuando un responsable del concurso anunció: ¡estáis en los 10 minutos de prórroga! Me empezó a temblar la mano y ya era imposible hacer buena letra. Así que no sé cómo pero resumí los dos párrafos del final en una línia. Es lo que más pena me ha dado del cuento, que el final queda tan precipitado que tal vez haya gente que no lo entienda o que tenga que volver a releerlo para retomar el hilo. Me habría gustado recrearme más en la búsqueda y el descubrimiento pero no había tiempo.

-Cuando escribes, el duende de la inspiración te llega en cualquier momento o, siempre trabajando, digamos con bolí y papel.

Podríamos decir que la semilla de la inspiración se siembra en cualquier momento, pero para que crezca y dé frutos hay que regalarla y abonarla con trabajo y esfuerzo. Y es que una cosa es la idea que surje de pronto ante una escena, un comentario, un recuerdo (aunque reconozco que para atrapar esas ideas necesito estar sola y en momentos de reflexión como un trayecto en autobús por ejemplo, también por eso me senté de espaldas al resto y frente a una ventana en el concurso para sentirme más aislada), pero luego sentada frente al ordenador has de hacer un trabajo de estructura, enfoque, búsqueda de las palabra adecuadas, ensayos, pruebas, correcciones, …  y de boli y papel nada, he perdido la costumbre de escribir a mano. También me resultó difícil el concurso por ese motivo.

-Maria Isabel, háblame un poco de ti, a que te dedicas. Tienes algo publicado.

Pues soy periodista, que en contra de lo que mucha gente piensa no siempre es el mejor oficio para cultivar la literatura. De hecho, todo lo contrario. Me hice periodista porque me gustaba escribir, y al final el periodismo me ha alejado de la literatura. Por varios motivos. Por ejemplo la manera de escribir es totalmente distinta y tomas unos hábitos que acaban matando tu estilo literario. El periodismo es claro, concreto y conciso. No hay lugar para el lirismo. Y por otro lado, el inconveniente de tener el privilegio de ganarte la vida con lo que más te gusta, escribir, es que en tu tiempo libre lo que menos te apetece es escribir. Así que literariamente no tengo nada publicado. Como periodista, soy responsable de prensa de una fundación que trabaja en temas sociales y educativos, también escribo desde hace siete años reportajes de pareja y de bienestar en la tercera edad en la revista Saber Vivir/Muy Saludable, colaboro con una web feminasonline.com donde escribo de temas de pareja, formación y ocupación, viajes. Y también tengo un blog: http://illthinkaboutittoday.blogspot.com/

También tengo publicados algunos materials sobre temas de violencia de género y algunas guías de viaje. Hace unos años gané el premio Tiramilles de la Diputación de Barcelona por una guía de viajes sobre Irlanda.

-Supongo que te habrás dado cuenta de que en el corto relato de “Café con canela” hay materia para desarrollar una novela. Piensas hacerlo.

Tienes razón. Me he quedado con las ganas de recuperar esa historia y ver qué pasa con esos personajes, o al menos dedicarle más tiempo al final. Ojalá encuentre el tiempo para hacerlo.

-Que literatura es tu preferida.

Me gustan mucho los cuentos, mucho más que las novelas. También me gusta mucho la poesía. Luís García Montero es mi poeta preferido pero también me encantan otros como Ángel González.  Leo bastante ensayo y últimamente he descubierto que me apasiona la literatura de viajes. Javier Reverte es uno de mis escritores de literatura de viajes preferidos y el libro “El corazón de ulises” uno de los que más me ha aportado. Es un género que me gustaría cultivar en el futuro, pienso que puede reunir algunas de mis grandes pasiones: la literatura, los viajes y el periodismo. Así que leo a los grandes para aprender,como a Kapuscinski.

-Tu escritor preferido.

No tengo un escritor favorito y también depende del momento de mi vida. Durante un tiempo estuve fascinada con Cortázar y leí toda su bibliografía, también leí todos los libros de  Benedetti, y luego de Almudena Grandes. Pero me gustan mucho otros como Antonio Muñoz Molina, Belén Gopegui, Rosa Montero, Ana Maria Matute, Bernardo Atxaga, Carmen Martín Gaite, Manuel Rivas. En general la literatura en castellano y algunos escritores franceses.

-Por último, cual es el último libro que estas leyendo.

Leo varios libros a la vez: “Viajes con Heródoto” de Kapuscinski y también “Tombuctú” de Paul Auster y “Io non ho paura” (No tengo miedo) de Niccolò Ammaniti.

Maria Isabel, por el bien de los que nos gusta la lectura, sigue escribiendo. Gracias por tu tiempo.

2 CARDONA PUEBLO MEDIAVAL

30 Noviembre 2009

por rufas38

Joan Faura Casanovas

26 Noviembre 2009

No todo en esta vida tiene que ser glamour”, alfombra roja, celebridades, famosos o, lo que es lo mismo dinero. Hay muchos ciudadanos que hacen y, han hecho cosas únicamente por el placer de hacerlas, desinteresadamente, dejando a la humanidad un  legado de arte. Esas personas también son artistas. Es el caso de Joan Faura Casanovas, El Papiol (Barcelona) 1908-1994.

Joan Faura fue un campesino que cuido sus propias tierras. De su trabajo en el campo vivió y cuido de su familia, pero tuvo la inquietud del artista y eso le llevo a desarrollar su espíritu, dedicándose en los ratos libres, que la dura faena del campo deja, a desarrollarlo. Su talento le llevo a esculpir y pintar en la época de los, Dalí, Picasso, Miró, Chillida, y tantos otros a los que admiro.

A Faura, en ningún momento le preocupo conseguir con su arte, más o menos fama. Ni siquiera beneficio económico. Lo que hacía no lo vendía, cuando se desprendía de algunas de sus piezas era porque las regalaba.

Su hijo Ramón Faura Castellet es en la actualidad quién cuida del legado de su padre y nos enseña la cantidad de su obra entre pinturas y esculturas, sobre todo rostros los cuales sólo estuvieron en la imaginación del artista. A él le preguntamos

 

P.-Porqué su padre no vendió nada de lo que hizo

 

R.-No, nunca quiso vender ninguna pieza, a lo sumo las daba. Cuando alguien del pueblo se casaba, pues igual le hacía una pieza como regalo. No fue un hombre que tuviera codicia de dinero

 

P.-Realizo alguna exposición

 

R.- Algunas de sus pinturas fueron expuestas, incluso dos de sus pinturas estuvieron en una galería de New York, pero como digo nunca quiso vender. En el Instituto de Estudios Norteamericanos y en el Castillo de la Varonesa Mora se han hecho varias de exposiciones

 

P.-Ha pensado que el legado de su padre estuviera en un museo

 

R.-El Ayuntamiento me propuso que lo entregara para abrir uno. Pero no, lo que mi padre hizo se queda aquí, que ya es un museo. Quien lo quiera ver lo puede ver, con mucho gusto lo muestro y, sin cobrar entrada. Todo está aquí en la calle Doctor Fleming número 6 de El Papiol. Yo suelo estar los sábados y domingos por la mañana.

 

P.-Cuantas piezas entre esculturas y pinturas puede haber

 

R.-No se, pero más de tres mil, seguro. Puede que bastantes más

 

P.- Siguió el estilo de una escuela determinada

 

R.-No, él lo hacía como lo sentía o, no se. Nunca aprendió en ninguna escuela

 

Sr. Ramón, de todo lo que hemos hablado de Joan Faura Casanovas la mejor definición que se puede dar es la que él mismo dejo en su poesía

 

Jo pinto…Jo planto

Quan llauro no pinto

Quan pinto no planto

Si planto no pinto

Casi no ho aguanto

Si pinto no llauro

Es poc el que guanyo

Jo pintant no planto

Ni llaurant no pinto

Tinc de combinar-ho

Per fer-ho be quan pinto

I millorar el que planto

 

 

TRADUCCIÓN AL CASTELLANO

 

Yo pinto…Yo planto

Cuando labro no pinto

Cuando pinto no planto

Si planto no pinto

Casi no lo aguanto

Si pinto no labro

Es poco lo que gano

Yo pintando no planto

Ni labrando no pinto

Tengo que combinarlo

Para hacerlo bien cuando pinto

Y mejorar lo que planto

 

En este video se puede ver una pequeña muestra de lo que el artista nos dejo

por rufas38

La dignidad de Catalunya

26 Noviembre 2009

Doce diarios de Catalunya publican hoy un Editorial conjunto en defensa del Estatut de Catalunya. Mi Boina, desde su modesto medio en el que desea comunicarse, quiere apoyar el texto e intenta ayudar a difundirlo aunque solo sea un grano de arena en la playa.

El escrito leído desde “El Periódico” es el que sigue,

“26/11/2009 EDITORIAL

La dignidad de Catalunya

La opinión del diario se expresa solo en los editoriales. Los artículos exponen posturas personales.

Este editorial que publica EL PERIÓDICO en defensa de Catalunya ha sido redactado conjuntamente por los 12 diarios cuyas cabeceras figuran al pie
Después de casi tres años de lenta deliberación y de continuos escarceos tácticos que han dañado su cohesión y erosionado su prestigio, el Tribunal Constitucional puede estar a punto de emitir sentencia sobre el Estatut de Catalunya, promulgado el 20 de julio del 2006 por el jefe del Estado, el rey Juan Carlos, con el siguiente encabezamiento: «Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado, los ciudadanos de Catalunya han ratifi cado en referendo y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica». Será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el alto tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores. La expectación es alta.
La expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta Cámara, confrontada con el Parlament de Catalunya, las Cortes Generales y la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas. Repetimos, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, más motivos de preocupación. De los 12 magistrados que componen el tribunal, solo 10 podrán emitir sentencia, ya que uno de ellos (Pablo Pérez Tremps) se halla recusado tras una espesa maniobra claramente orientada a modificar los equilibrios del debate, y otro (Roberto García-Calvo) ha fallecido. De los 10 jueces con derecho a voto, cuatro siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato, como consecuencia del sórdido desacuerdo entre el Gobierno y la oposición sobre la renovación de un organismo definido recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero como el «corazón de la democracia». Un corazón con las válvulas obturadas, ya que solo la mitad de sus integrantes se hallan hoy libres de percance o de prórroga. Esta es la corte de casación que está a punto de decidir sobre el Estatut de Catalunya. Por respeto al tribunal –un respeto sin duda superior al que en diversas ocasiones este se ha mostrado a sí mismo–, no haremos mayor alusión a las causas del retraso de la sentencia.

Avance o retroceso
La definición de Catalunya como nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de símbolos nacionales (¿acaso no reconoce la Constitución, en su artículo 2, una España integrada por regiones y nacionalidades?); el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat son, entre otros, los puntos de fricción más evidentes del debate, a tenor de las versiones del mismo, toda vez que una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia.
No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de la misma. No solo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero cerrojazo institucional. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador. El Tribunal Constitucional, por consiguiente, no va a decidir únicamente sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado (un PP que ahora se reaproxima a la sociedad catalana con discursos constructivos y actitudes zalameras).
Los pactos obligan
El alto tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años 70 transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del viejo Estado-nación. Están en juego los pactos profundos que han hecho posibles los 30 años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.
Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que, en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.
Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo–, recordando que no existe la justicia absoluta, sino solo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referendo.
Solidaridad catalana
Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.”

Publican este texto El Periódico,  La Vanguardia, Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Tarragona, Segre, La Mañana, Regió 7, El 9 Nou, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa.

1 SOLSONA

23 Noviembre 2009

por rufas38

Veinticuatro horas en un autobús

22 Noviembre 2009

Ernesto después de salir del trabajo subió al autobús que lo llevaba a casa, como hacía cada día. Era el último día laboral de la semana, o sea viernes a las 9 de la noche ya que hacía el turno de tarde. A aquellas horas y además viernes solía ir poca gente, por lo que se acomodo en un asiento lo más confortable que pudo hasta el punto de quedarse dormido.

El autobús siguió su marcha hasta que el conductor acabo su jornada y dejó el vehículo aparcado en la cochera con Ernesto durmiendo dentro.

No había pasado mucho tiempo cuando llego la brigada de limpieza. Tenían que preparar los autobuses porque al día siguiente, sábado, estarían recorriendo la ciudad, cada uno por su ruta, durante veinticuatro horas, para que las gentes pudieran moverse sin necesidad de utilizar el automóvil.

Al llegar la limpieza del autobús en el que Ernesto estaba durmiendo, la persona encargada de limpiarlo lo encontró allí, durmiendo. Primero se asusto, pues pensó que estaba muerto, pero comprobó que respiraba, con lo que intuyo que se había quedado dormido. Lo vio tan feliz que lo dejo seguir en su sueño. Continúo con la limpieza y marcho.

A las doce en punto del viernes, cuando se inicio el nuevo día y otro conductor subió al autobús, comprobó que todo estaba en orden y poniendo en marcha el bus inicio el recorrido sin tampoco percatarse que en el interior se encontraba un viajero perdido en los brazos de Morfeo o, en una pesadilla, quien sabe.

Así transcurrió la jornada de dos conductores que, subieron y bajaron del autobús al final de su servicio. El tercer conductor que con el se cumplía el servicio de las veinticuatro horas de aquel sábado, reconoció a Ernesto, ya que en otros trayectos había mantenido alguna conversación y, lo siguió dejando dormir felizmente.

Ernesto despertó cuando faltaban dos paradas para llegar a la suya. Al llegar se apeó, no sin antes, enviar un saludo al conductor.

Tan feliz se marcho a su domicilio, donde nadie lo esperaba, ya que vivía sólo. Tan sólo que ni siquiera se entero de que no era viernes, sino sábado, y que había pasado veinticuatro horas durmiendo en un autobús.

Creemos que porque vivimos en una gran ciudad no estamos solos, ya que siempre estamos rodeados de otros semejantes. Fatal error. La historia de Ernesto es improbable que suceda en una pequeña ciudad o en un pueblo, alguien le hubiera dicho, ¡Ernesto despierta!

Hasta Morfeo nos engaña con bellos sueños y nos hace perder tiempo de vida.

Sociedad de consumo

18 Noviembre 2009

La sociedad de consumo está acabando con el bienestar social de una parte del mundo, la occidental, que tanto le   ha costado conseguir y, además no logra que la otra parte, la que vive en la más oscura miseria no salga de ella. Y no nos olvidemos de la destrucción que está lleva a cabo en el planeta con el consumismo desmedido.

¿A quienes a beneficiado, beneficia y seguirá beneficiando el consumo sin orden ni concierto?

¿No será que los máximos beneficiados son aquellos que, por alguna u otra circunstancia, disfrutan del poder de las gentes? El poder político es la manera de dar poder necesario para el control de los pueblos. Por eso la avaricia se une para formar religiones y pensamientos liberales donde formas filosóficas suban una pirámide social basada en una falsa libertad y democracia. Se instalan gobiernos, se desarrollan constituciones y, se dictan leyes con las que llevar a cabo un sistema social legítimo, aunque nada más lejos de la realidad.

Los sistemas neoliberales están sometidos a economías de mercado que únicamente contemplan plus valía y se olvidan del beneficio social.

Es la demagogia que en realidad no hace nada más que buscar una legitimidad para poder seguir estando por encima del resto de la sociedad.

La mayoría de ciudadanos de a pie ya sabemos ver el origen del momento actual, que es que, la esperanza con que nos hacen soñar, no es nada más que eso, un sueño.

Mi sueño no es otro que, el que los jóvenes que me preceden, sepan avanzar como a pesar de los pesares mi generación algo ha avanzado.

Ese es el miedo de los neoliberales, que los jóvenes que afloran sepan darse cuenta de lo que son los neoliberales. Ni liberales ni nada, sólo son aves de rapiña que se aprovechan de las gentes de a pie. Nos roban, y como las urracas ponen a buen recaudo lo robado. Por eso se apoyan en la iglesia católica para darnos miedo con el más allá después de la muerte y con el pecado.

Pero los parias cada vez somos menos parias, y es más difícil que nos sigan engañando.

VISITA A CERVERA

18 Noviembre 2009

por rufas38

VISITA A SITGES MODERNISTA

14 Noviembre 2009

pr rufas38

Sitges y Bodegas Gaudi

12 Noviembre 2009

por rufas38