Posts Tagged ‘Cristianismo’

¿Dios, existe?

8 agosto 2017

estos son mis Dioses

Seguro que lo que escribo a continuación a algunos de lo que me siguen en este blog, no les gustará. Pero sepan que no es mi intención molestar, simplemente intento ejercer mi derecho a la libertad de expresión.

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La comunidad musulmana

28 mayo 2013

vigilancia

-Buenos días.

-Buenos días señor Ernesto. El café.

-Gracias.

Siguiendo con lo que decía ayer, referente a la convivencia de la población emigrante con la autóctona, pienso que la no integración de los desplazados con los nativos es un resultado peligroso.

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Empieza el circo en el Vaticano

12 marzo 2013

cónclave

-Buenos días.

-Buenos días señor Ernesto. Café

-Gracias.

El mundo occidental, al que llamamos primer mundo, al libre y democrático –al menos eso nos creemos- está lleno de carpas de circo. Nuestras vidas giran entorno a falsos acontecimientos circenses, ya que el circo del artista es otra cosa. El circo, el de verdad, es oro de ley, este otro es falso, pura chatarra.

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Pederastas en la Iglesia Católica

25 septiembre 2012

-Buenos días

-Buenos días señor Ernesto. El café

-Gracias

La Iglesia Católica en Australia ha destapado 620 casos de abusos sexuales, llevados a cabo por sus miembros, desde la época de los años 30. Noticia que ya no encabeza las rotativas de prensa, ni de los informativos de radio y televisión. Los casos de pederastas entre sacerdotes de la Iglesia Católica ha alcanzado tal magnitud que ha dejado de ser primicia para convertirse en suceso de rellenado de página.

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El café de Ernesto – Estado y Religión

13 septiembre 2010

-Buenos días Paco

-Buenos días, señor Ernesto, que tal. Su cafetito

-Gracias

Soy de los que opinan que las religiones y el Estado no deben de ir de la mano por la vida. Hoy en día que, debido a los movimientos emigratorios en el mundo, cada vez el género humano se halla más mezclado, nos encontramos  con diversidad de creencias religiosas. Para que, todas ellas sean respetadas, los gobiernos han de legislar sin tener en cuenta la clase de creencia que el individuo procese ya que, se da el caso que las personas de una misma nacionalidad pueden poseer diferente puntos de vista religiosos y, ha de ser tenido en cuenta a la hora de elaborar leyes.

No podemos elegir ni el lugar de nacimiento, ni el patrimonio económico de nuestros creadores, ni la cultura que recibiremos, ni si nos inculcaran creencias religiosas, ni cuales serán. Todo eso nos viene dado por los que han de ser nuestros progenitores en el primer momento de nuestra vida.  Con lo que los padres pueden ser perfectamente, de cualquier país que procese la religión de Mahoma y los hijos –pongamos como ejemplo España-  ser españoles. No digamos ya los hijos de los hijos o sea, los nietos de los emigrantes, ¿qué serán? Supongo que no habrá duda de su españolidad. Por lo tanto, si sus padres eran fieles a una religión y ellos siguen el mismo camino tienen todo el derecho constitucional de hacer una mezquita u otra clase de templo allí donde se autorice a edificar uno católico. La libertad es para todos, no solo para unos sí y, para otros no.

Si el gobierno de una nación decreta leyes que van en contra de que se puedan levantar edificios al culto que no sea católico, no solo está cometiendo un acto de xenofobia al ser hostil al extranjero sino que, pueda que sea peor, está cometiendo racismo al prohibir el desarrollo religioso de unos españoles que siguiendo los orígenes étnicos de sus antepasado intentan exaltar su creencia.

Son nacidos y educados en España, por lo que son españoles, con todos los derechos y deberes.

No se si los Estados deben, o no, ser xenófobos, personalmente opino que no lo deberían de ser pero, lo que no han de ser de ninguna de las maneras es racistas.

Los Estados han de ser laicos, no basta con que sean aconfesionales.

-Paco me cobras

-No faltaba más. Hasta mañana señor Ernesto

Me pongo la boina y me voy del café

El Dios de la tierra

30 julio 2009

vicente-ferrer

Continuamente hablamos de Dios. La iglesia nos empuja con intensidad adorar el Dios del cielo que, salvo visionarios, nadie ha visto ni tocado, solo la fe hace que gentes crean en él.

“Dios no creo al hombre. El hombre creo a Dios a su imagen y semejanza por eso nos lo presentan así de cruel” (ICamin)

Esa es la verdad de las religiones. La imagen de un Dios hace que una parte de gentes, las que lo crean, tenga poder sobre la otra parte, las que lo admiten. Los primeros siempre son menos que los segundos. Puede que en el mundo esa haya sido la primera forma de poder y violencia. Ese es el Dios del cielo.

Aquí en la tierra también hemos tenido un Dios. El Dios de la tierra. Pero, a diferencia del otro, este ha tenido nombre, se ha llamado Vicente Ferrer, lo hemos podido ver y tocar. Y, a pesar de que hace poco, nada más un mes, que nos dejo, aquí en la tierra ha quedado su obra que continuara. Una obra que enseña, cura y quita de la miseria a las personas. Eso es un Dios. Se dejo ver, tocar y premio a las gentes dándoles vida, no con castigos divinos.

El Dios de la tierra nos ha dejado un legado, su obra, para que continuemos esparciéndola, no sólo en la India, sino por todo el mundo.

A pesar de la falta de humanidad que caracteriza a los hombres, estos le han dado reconocimientos y distinciones por eso en todas partes se sabe del trabajo que desempeño durante toda la vida.

Llego a la India como misionero de la Compañía de Jesús, la que abandono, o fue expulsado, para dedicarse a lo que de verdad creía y por lo que lucho en la guerra civil desde las líneas socialistas contra los golpistas fascistas, la libertad y la igualdad entre los seres humanos.

La Iglesia Católica no sólo fue incapaz de prestarle ayuda en vida para la empresa en que se había comprometido, sino que al final de sus días ni tan siquiera se ha pronunciado para reconocer la extraordinaria labor de ese no menos extraordinario hombre.

Sepan todos los fieles seguidores de la Iglesia Católica esos que cada semana acuden a los templos a escuchar la palabra de Dios que, es solo una patraña que llevan a cabo personas indeseables para la sociedad.

Dejar en el anonimato, como ha dejado la iglesia, al final de su vida aun hombre como Vicente Ferrer, que a de más fue creyente y, que llevo la creencia del cristianismo junto a su labor humana, es una canallada más de las tantas que ha cometido y comete la Iglesia Católica.

Vicente Ferrer ha sido el verdadero Dios. El Dios de la tierra.


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