Cada día encontramos a través de los medios de comunicación, más críticas a la forma de hacer del gobierno para intentar solucionar los problemas que asolan al país. Todas centradas en el tema económico. Como si fuera la economía la solución a los problemas, cuando lo que es, es el problema.
Según soy capaz de ver las cosas, la economía ha de ser el instrumento que permita repartir el producto, recogido por el trabajo de todos, entre todos.
Pero eso no es así, porque la economía a la realidad sólo sirve para aumentar las ganancias del que más tiene o de aquel que es más listo explotando a otro, especulando o, simplemente cogiendo lo que no es suyo, sino que es de todos. Dicho de otra manera, el más “espabilao” o el nacido de casa bien.
Parece ser que el principal problema se centra en las finanzas, para ser más exacto en la bolsa, o lo que es lo mismo en la especulación. Tengo X dinero, compro acciones a un precio, vendo las mismas acciones, a otro precio superior. Por lo que gano un dinero, ahora tengo X+X. Si eso no es especular, agradeceré que alguien me lo explique.
Especular, “Efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios.” (Diccionario de La Real Academia Española)
Puede que, el problema sea que en España no hay suficientes industrias que coticen en bolsa y atraiga el dinero de quienes lo tienen, para que toda la población pueda trabajar. Ya que el dinero parece ser que se invierte en bolsa en vez de crear industria rentable. La especulación, debe dar más, que la creación. Y el paro español duplica al de la media de la OCDE
¿Pero cual es el problema real del paro?
Nos hemos centrado en la crisis financiera mundial. Pero no todo ha sido eso, antes de que ocurriera la crisis internacional aquí, ya se hablaba del peligro que era la burbuja inmobiliaria. Por lo tanto, ya sabíamos del problema que se avecinaba si reventaba la burbuja, el paro, como así ha pasado. No hemos hecho nada para evitarlo, no hemos sustituido la industria del ladrillo. Y, si el sector inmobiliario se ha venido abajo ha sido precisamente por la especulación.
El otro sector que también genera empleo, el del turismo, cada vez va a menos, y no por la crisis, sino por que no lo hemos sabido cuidar. La codicia nos ha llevado a engañar a nuestros clientes, el turista. Hemos destrozado el paisaje, ahora que queremos. Nos hemos quedado con la butifarra que nos hace el turismo internacional, y quien lo salvaba el turismo interior, está en el paro.
Ya pueden ir pensando cual ha de ser o, han de ser, las próximas actividades que generen empleo. Después podremos hablar de reforma laboral y de pactos. Pero, antes limpiemos la casa.
Nada mejor que lo que nos dejo Rafael Alberti,
“¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!”








